¿Qué tanto frío aguantan los perros?
29 de abril de 2020
En esta temporada invernal los habitantes de la CDMX salimos a la calle con sueter, abrigo y hasta gorrito (si es que la temperatura desciende más de lo que estamos acostumbrados). Pero seamos honestos: ¡realmente no hace taaaanto frío en nuestra ciudad!
De pronto creemos que como sentimos mucho frío, nuestros perros también, ¿cierto?
La realidad es que los perros aguantan bien las temperaturas arriba de los 7 grados centígrados (es decir, no necesitan suéter ni nada que los cubra).
Cuando la temperatura es menor a 7 grados entonces sí hay que considerar cubrirlos, especialmente a los cachorros, los peludos de razas pequeñas, los flaquitos, los de pelo corto y delgado, a los viejitos y a los enfermos crónicos.
Si sacas a pasear a Terry muy temprano -tipo 6, 7 de la mañana- y la temperatura es menor a 7 grados, sí ponle su suéter. Lo mismo en la noche.
¿Cuándo realmente debe preocuparte la temperatura?
A los cero grados o menos. Ahí sí pueden estar en peligro y hay que vigilarlos.
¿Y sus patitas?, ¿debes comprarle botas?
No, para nada, a menos que su veterinario lo recomiende por otras razones (lesiones en sus huellitas, por ejemplo).
¿Y la lluvia?
Si tu perro se moja su temperatura corporal desciende, así que sécalo muy bien en cuanto lleguen a casa para que no le dé frío.
¿Cómo saber si tu perro tiene frío?
- Se resiste a salir al baño.
- No se te despega y busca tu calorcito.
- Tiembla.

Aunque es normal que los perros se rasquen ocasionalmente, cuando lo hacen con frecuencia puede ser señal de que algo anda mal. Entender la causa es clave para aliviar su malestar y evitar que el problema empeore. Una de las razones más comunes son las pulgas y garrapatas . Incluso si no las ves, basta una picadura para provocar una reacción alérgica. Algunos perros son especialmente sensibles a la saliva de las pulgas y pueden desarrollar dermatitis alérgica, lo que causa picazón intensa, caída de pelo y enrojecimiento de la piel. Un tratamiento antipulgas adecuado y la limpieza profunda del entorno son esenciales. ¿Alergias en mi perro? Otra causa frecuente es la alergia ambiental . Al igual que los humanos, muchos perros reaccionan al polen, al polvo, al pasto o a los ácaros. Estas alergias suelen ser estacionales y pueden provocar picazón en patas, orejas o abdomen. En estos casos, un veterinario puede recomendar antihistamínicos o tratamientos específicos para controlar los síntomas. También hay que considerar las alergias alimentarias . Algunos perros desarrollan sensibilidad a ciertos ingredientes de su dieta, como el pollo, el res o los granos. La picazón suele acompañarse de problemas digestivos o infecciones recurrentes en la piel y oídos. En estos casos, se recomienda una dieta de eliminación para identificar el ingrediente problemático. ¿Resequedad debajo de todo ese pelo? La sequedad de la piel es otra causa común. El clima, los baños excesivos o el uso de champús inadecuados pueden eliminar los aceites naturales del pelaje. Un buen baño con productos hipoalergénicos, una dieta rica en ácidos grasos y una hidratación adecuada pueden ayudar mucho. Siempre puedes buscar apoyo en especialistas estéticos o de grooming . Por último, no hay que descartar causas emocionales. El estrés, la ansiedad o el aburrimiento pueden hacer que un perro se lama o se rasque por hábito. Si notas que lo hace cuando está solo o tras cambios en su rutina, es posible que necesite más estimulación mental, ejercicio o compañía. No dejes de poner atención a tu perrito En resumen, la picazón constante es un síntoma, no una enfermedad. La clave está en observar otros signos —como pérdida de pelo, enrojecimiento o mal olor— y acudir al veterinario para un diagnóstico preciso. Ignorar el problema solo aumentará la incomodidad y el riesgo de infecciones. Un perro sano no debería rascarse todo el día, y con el tratamiento adecuado, volverá a sentirse tranquilo y feliz.










