Dos datos importantes sobre la visión de los perros
29 de abril de 2020
Hace algunos años creíamos que los perros no percibían absolutamente ningún color, que solo veían en blanco, gris y negro, ¿recuerdan?
Sin embargo, ahora sabemos dos cosas muy importantes: que SÍ perciben colores -aunque no como nosotros- y que ven muchísimo mejor que los humanos cuando los objetos, animales o personas están en movimiento.
El color
Los humanos percibimos el rojo, el verde y el azul porque tenemos receptores en nuestros ojos que nos permiten diferenciarlos. Sin embargo, en los perros, los receptores que “leen” el verde y el rojo son los mismos, por eso no pueden distinguirlos.
En realidad, los perros solo tienen los receptores que perciben el azul y el amarillo, por eso ven el mundo medio azulosoamarilloso.
Nuestros peludos perciben el rojo, amarillo y el verde como un solo tono; el azul y el morado como otro tono; y el cyan y el magenta como uno neutral (sí, como un gris).
Además, cuando hay mucha luz, los perros ven el mundo medio borroso, pero ven mucho mejor que nosotros cuando hay muuuucha menos. Es decir, no te preocupes tanto si no le enciendes el foco de la sala a Lucas.
El movimiento
- Cuando se trata de ver cosas, animales u objetos en movimiento, los perros le ganan a los humanos por mucho. ¡Punto para los perritos!
- Ellos perciben con más claridad cuando algo se mueve, mientras que los humanos no.
- Además, por la posición de sus ojos, los perros tienen un rango de visión más amplio.

Aunque es normal que los perros se rasquen ocasionalmente, cuando lo hacen con frecuencia puede ser señal de que algo anda mal. Entender la causa es clave para aliviar su malestar y evitar que el problema empeore. Una de las razones más comunes son las pulgas y garrapatas . Incluso si no las ves, basta una picadura para provocar una reacción alérgica. Algunos perros son especialmente sensibles a la saliva de las pulgas y pueden desarrollar dermatitis alérgica, lo que causa picazón intensa, caída de pelo y enrojecimiento de la piel. Un tratamiento antipulgas adecuado y la limpieza profunda del entorno son esenciales. ¿Alergias en mi perro? Otra causa frecuente es la alergia ambiental . Al igual que los humanos, muchos perros reaccionan al polen, al polvo, al pasto o a los ácaros. Estas alergias suelen ser estacionales y pueden provocar picazón en patas, orejas o abdomen. En estos casos, un veterinario puede recomendar antihistamínicos o tratamientos específicos para controlar los síntomas. También hay que considerar las alergias alimentarias . Algunos perros desarrollan sensibilidad a ciertos ingredientes de su dieta, como el pollo, el res o los granos. La picazón suele acompañarse de problemas digestivos o infecciones recurrentes en la piel y oídos. En estos casos, se recomienda una dieta de eliminación para identificar el ingrediente problemático. ¿Resequedad debajo de todo ese pelo? La sequedad de la piel es otra causa común. El clima, los baños excesivos o el uso de champús inadecuados pueden eliminar los aceites naturales del pelaje. Un buen baño con productos hipoalergénicos, una dieta rica en ácidos grasos y una hidratación adecuada pueden ayudar mucho. Siempre puedes buscar apoyo en especialistas estéticos o de grooming . Por último, no hay que descartar causas emocionales. El estrés, la ansiedad o el aburrimiento pueden hacer que un perro se lama o se rasque por hábito. Si notas que lo hace cuando está solo o tras cambios en su rutina, es posible que necesite más estimulación mental, ejercicio o compañía. No dejes de poner atención a tu perrito En resumen, la picazón constante es un síntoma, no una enfermedad. La clave está en observar otros signos —como pérdida de pelo, enrojecimiento o mal olor— y acudir al veterinario para un diagnóstico preciso. Ignorar el problema solo aumentará la incomodidad y el riesgo de infecciones. Un perro sano no debería rascarse todo el día, y con el tratamiento adecuado, volverá a sentirse tranquilo y feliz.










