¿Cómo saber si tu perro es feliz? Fíjate en estas 6 señales
18 de mayo de 2020
Lograr el bienestar de tu mascota no es tan difícil como parece. El Consejo de Salud del Reino Unido para las Mascotas recomienda que para tener una mascota feliz -perro o gato- hay que satisfacer sus necesidades básicas -comida, atención, limpieza, hogar-, cuidar su salud, alimentarla con una dieta equilibrada, hacer con ella actividades físicas de manera regular como correr y jugar, y dejar que interactúe con otras mascotas y personas.
Pero ahora sí viene lo bueno
¿Cómo saber si tu perro es feliz? El Consejo de Salud del Reino Unido para las Mascotas dice que estas características pueden variar un poco según la raza o la personalidad de los perros, pero en general un peludo feliz:
*Duerme bien.
*Tiene pelo brillante, ojos alerta, lengua y encías rosadas.
*Cuando te le acercas, le hablas o lo tocas menea su cola y para sus orejas.
*Le interesa comer y lo hace con ánimo.
*Le gusta interactuar con humanos y otros perros; es curioso.
*Te sigue con la mirada, le interesa lo que haces y hasta quiere unirse a ti y acompañarte.

Aunque es normal que los perros se rasquen ocasionalmente, cuando lo hacen con frecuencia puede ser señal de que algo anda mal. Entender la causa es clave para aliviar su malestar y evitar que el problema empeore. Una de las razones más comunes son las pulgas y garrapatas . Incluso si no las ves, basta una picadura para provocar una reacción alérgica. Algunos perros son especialmente sensibles a la saliva de las pulgas y pueden desarrollar dermatitis alérgica, lo que causa picazón intensa, caída de pelo y enrojecimiento de la piel. Un tratamiento antipulgas adecuado y la limpieza profunda del entorno son esenciales. ¿Alergias en mi perro? Otra causa frecuente es la alergia ambiental . Al igual que los humanos, muchos perros reaccionan al polen, al polvo, al pasto o a los ácaros. Estas alergias suelen ser estacionales y pueden provocar picazón en patas, orejas o abdomen. En estos casos, un veterinario puede recomendar antihistamínicos o tratamientos específicos para controlar los síntomas. También hay que considerar las alergias alimentarias . Algunos perros desarrollan sensibilidad a ciertos ingredientes de su dieta, como el pollo, el res o los granos. La picazón suele acompañarse de problemas digestivos o infecciones recurrentes en la piel y oídos. En estos casos, se recomienda una dieta de eliminación para identificar el ingrediente problemático. ¿Resequedad debajo de todo ese pelo? La sequedad de la piel es otra causa común. El clima, los baños excesivos o el uso de champús inadecuados pueden eliminar los aceites naturales del pelaje. Un buen baño con productos hipoalergénicos, una dieta rica en ácidos grasos y una hidratación adecuada pueden ayudar mucho. Siempre puedes buscar apoyo en especialistas estéticos o de grooming . Por último, no hay que descartar causas emocionales. El estrés, la ansiedad o el aburrimiento pueden hacer que un perro se lama o se rasque por hábito. Si notas que lo hace cuando está solo o tras cambios en su rutina, es posible que necesite más estimulación mental, ejercicio o compañía. No dejes de poner atención a tu perrito En resumen, la picazón constante es un síntoma, no una enfermedad. La clave está en observar otros signos —como pérdida de pelo, enrojecimiento o mal olor— y acudir al veterinario para un diagnóstico preciso. Ignorar el problema solo aumentará la incomodidad y el riesgo de infecciones. Un perro sano no debería rascarse todo el día, y con el tratamiento adecuado, volverá a sentirse tranquilo y feliz.










